sábado, 3 de septiembre de 2011

El Pajarito y el Incendio (los campos mórficos de Sheldrake)

El bosque se incendió. Todos los animales huían despavoridos. Menos un pajarito, que iba al lago, cargaba agua en sus alas, y luego la esparcía sobre las llamas. Los animales que huían, al verlo, le decían "Pajarito, no seas tonto, escapá vos también, salvá tu vida ¿no ves que lo que vos hacés es infimo, y nada puede contra la inmensidad de las llamas? Pero el pajarito persistía en su cometido. En algún momento Dios vió al pajarito, y se conmovió. Entonces envió una gran lluvia, que apagó el incendio.
Esta fábula, nos recuerda los Campos Mórficos del biólogo Rupert Sheldrake. Según sus investigaciones, cuando algunos pocos individuos de una especie aprenden una nueva conducta, rápidamente y sin que haya conexión directa, muchos (o todos los) individuos de la especie tienden a adquirir esa misma conducta. Fue el caso de las aves en Gran Bretaña, que aprendieron a abrir las nuevas botellas de leche que se dejaban a las puertas. Al poco tiempo, y sin haber visto a sus pares británicas, las aves del continente comenzaron a hacer lo mismo. Cuando algo nuevo ocurre por primera vez, aparece un Campo Mórfico o Morfogenético que hace que en el Universo se propicie o facilite su repetición.
Por eso es importante no desalentarse por la aparente pequeñez de nuestros actos, o la baja visibilidad actual de muchos nobles emprendimientos de auténtica Humanidad. Las acciones nobles y puras tienen un gran poder ¿será por eso mismo que según el relato bíblico Yahveh Dios hubiera perdonado a todo Sodoma y Gomorra, si tal como se lo sugerìa Abraham solo hubiera habido allí diez justos?
En modo alguno quiero sugerir que para cambiar la Historia bastará con acciones aisladas. Soy absolutamente favorable a la organización de la Sociedad Civil, la generación de nuevos modelos institucionales y redes y comunidades movilizadas para la transformación del Mundo.
Nuestros emprendimientos comunitarios, locales, participativos, endógenos, basados en valores son las semillas de la Civilización Planetaria. El modelo hegemónico se resquebraja y se desmorona bajo el peso de sus propias contradicciones y la descomunal y exponencialmente creciente presión de los ecosistemas. Lo que hoy florece angustiosamente entre las grietas, mañana hará del Planeta entero un único jardín dotado de la inefable belleza de la diversidad.
09 de junio a las 23:41 · Me gusta · · Suscribirse
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Antonio Elizalde Hevia Comparto plenamente lo que afirmas. Te agradezco tus reflexiones que nos ayudan a mantener la esperanza.
10 de junio a las 0:29 · Me gusta · 2 personas
 
Lucio Capalbo Gracias a vos, Antonio, por el honor de contarte en este grupo, y, de más está decirlo, tus aportes serán esclarecedores ! Un abrazo
10 de junio a las 0:30 · Me gusta · 2 personas
Vero LLensa Que buena reflexion, ojala ese mañana lo podamos construir pronto y seguro va a ser muy bello
10 de junio a las 9:34 · Me gusta
Luis Oscar Gómez Almeida Recuerdo hace muchos años haber leído en algún lado que "el mundo cambia cuando vos cambiás." No solamente por el pequeño impacto de nuestro cambio en el mundo, pero también por el enorme impacto que nuestro cambio tiene sobre como entendemos el mundo.
10 de junio a las 12:26 · Me gusta · 1 persona
Wolf Friedrich De acuerdo, y más aún ahora que
tenemos medios como facebook y afines
10 de junio a las 17:13 · Me gusta
Alma Alzola Me encanto la fabula !!!!!! y la reflexión , pero hay conceptis que no entendi . :-)
10 de junio a las 20:54 · Me gusta
Alma Alzola soy samin
10 de junio a las 20:55 · Me gusta · 1 persona
Adriana Ibañez hermosa la fabula!!!!
10 de junio a las 21:09 · Me gusta
Adriana Ibañez Ojala tomemos de ejemplo la actitud de este pajarito que hizo el bien, sin mirar a quien. Dejemos de lado la indiferencia y podamos ver en el otro a nosotros mismos, sin distinciones de razas, credos, posiciones politicas o economicas. Simplemente vernos entre todos como seres amorosos.Gracias por poder compartir este hermoso espacio.Me encanta!!!!!!!!!!
10 de junio a las 21:17 · Me gusta
Lucio Capalbo Samin, querida, lo que pueda explicarte lo haré con gusto!
10 de junio a las 21:30 · Me gusta
Lucio Capalbo Totalmente de acuerdo, Luis ! El mundo y la conciencia que lo observa son inseparables. Cambiamos nuestra mirada y cambiamos el mundo. Este interdependencia o circularidad ya la fijó la física cuántica. Lo que pasa que desde el pensamiento hegemónico se nos dice "esto es así, te guste o no" como si la realidad fuera algo inmutable, ahí afuera, independiente de nosotros. Y así nos paralizamos.
10 de junio a las 21:32 · Me gusta · 1 persona
Haleh Maniei Exacto!!!! Pequeños cambios de actitud, como grandes cambios en nuestra percepción de la realidad. Ver un mundo moribundo o contemplar el nacimiento de una nueva civilización!!! Todo depende de nosotros y por sobre todo el cambio comienza en nuestros esquemas mentales.
10 de junio a las 22:04 · Me gusta · 1 persona
Pilar Guerrero Muchas gracias por compartir esta fábula! Es una reflexión profunda y muy actual =)
12 de junio a las 20:57 · Me gusta · 1 persona
Luis Razeto Y además, no es solo un pajarito, pues sólo en esta 'bandada' hay más de 380 moviendo sus alas y regando el bosque.
12 de junio a las 22:33 · Me gusta · 1 persona